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Historias de energía compartida en Infinito Delicias

·444 palabras·3 mins·

El pasado 10 de septiembre estuvimos en Infinito Delicias, en el distrito de Arganzuela, participando en el encuentro «Historias de energía compartida: comunidades energéticas que construyen barrio». Fue una tarde para compartir experiencias, retos y aprendizajes con otras iniciativas ciudadanas de Madrid y de otros territorios, y para hacernos juntas algunas preguntas: ¿cómo se construye una comunidad energética desde un barrio?, ¿qué dificultades aparecen por el camino? y ¿qué se consigue cuando la vecindad participa en la gestión de la energía?

El encuentro fue presentado por Antonella Broglia, comisaria del ciclo junto con Manuel Pascual (Zuloark), con la colaboración de Atelier itd. Allí coincidimos con Carlos Pesqué, director del Área de Energía y Personas de ECODES, y con compañeras de La Pablo Renovable, Manzaenergía, la Comunidad Energética Tercio y Terol y la Comunidad Energética Vallekana, que nació impulsada por los proyectos «Redes vecinales y escuelas en transición» y «Bloques en transición» de Tangente y que ya está legalmente constituida. Entre el público también estuvieron la FRAVM y Tangente.

Para nosotras fue especialmente bonito compartir mesa con comunidades con varios años de recorrido. Brillaverde es una comunidad joven, nacida hace muy poco en Villaverde, pero ya hemos podido contar algo de lo que hemos aprendido: hemos sido pioneras en conseguir la cesión de un espacio público, la cubierta del colegio El Greco, para instalar una planta solar fotovoltaica comunitaria. Por eso nos alegró mucho saber que en Arganzuela el Ayuntamiento prevé facilitar también el uso colectivo de una cubierta municipal para impulsar una nueva comunidad energética. Ojalá el camino que hemos abierto sirva para que cada vez más barrios puedan hacer lo mismo.

De la jornada nos llevamos varias ideas que compartimos plenamente:

  • Una comunidad energética es mucho más que placas solares o un ahorro en la factura. Como recordó Eva Ortega, de Tangente, el objetivo común de todas las iniciativas es construir comunidad: generar capacidad colectiva para decidir cómo se produce, se comparte y se gestiona la energía.
  • La energía abre la puerta a otras redes vecinales, como la movilidad sostenible, los recursos compartidos, la atención a situaciones de vulnerabilidad energética o la igualdad.
  • Estos procesos necesitan tiempo: organizarse, llegar a acuerdos, construir confianza y contar con apoyos técnicos y sociales. Algo que en Brillaverde conocemos bien.
  • La diversidad de perfiles y miradas es una fortaleza, no un obstáculo.

Salimos del encuentro con la convicción de que la transición energética no se hace solo con nuevas instalaciones, sino con ciudadanía organizada, redes vecinales y espacios para compartir conocimientos. Gracias a Infinito Delicias y a todas las comunidades participantes por una tarde tan inspiradora. ¡Seguimos tejiendo una energía más democrática y arraigada en los barrios!